Montserrat es de esos sitios que llevas toda la vida viendo de fondo y que, sin embargo, cada vez que subes te sigue impresionando igual. La primera vez que lo hice con mi hija tenía entre 2 y 3 años, y todavía recuerdo su cara cuando miró hacia abajo desde arriba y se quedó sin palabras. Ella, que habla sin parar.
Hemos subido varias veces ya, y cada visita ha sido distinta. Por eso me apetecía escribir esta guía: no como turista que va una vez y lo cuenta, sino como alguien que conoce bien cómo funciona esto con una niña pequeña, qué merece la pena, qué puedes saltarte y qué error no debes cometer bajo ningún concepto.
Spoiler: no vayas en fin de semana ni en festivo. Pero eso ya te lo cuento con detalle más abajo.

¿Por qué Montserrat con niños es buena idea?
Porque combina varias cosas que a los niños les encantan sin que ellos sepan exactamente por qué: altura, paisaje que parece de película, un funicular que sube como si fuera una atracción y la sensación de estar en un lugar fuera de lo normal.
No hace falta que sean mayores para disfrutarlo. Con 2 años ya funciona. El paisaje es impactante a cualquier edad, el recorrido es manejable con carrito o mochila portabebés, y hay suficiente variedad como para que cada miembro de la familia encuentre algo que le guste, desde la parte más cultural e histórica hasta los miradores y las rutas cortas al aire libre.
Y lo mejor: desde Barcelona o los alrededores estás en menos de una hora. Es una escapada de día perfecta que no requiere planificación compleja ni presupuesto elevado si lo haces bien.
Cómo llegar a Montserrat con niños
En coche (la opción más cómoda con peques)
Nosotras vamos siempre en coche, y con niños pequeños es sin duda la opción más práctica. Puedes llevar el carrito, el picnic, los abrigos de más (arriba siempre hace más frío del que esperas), y no dependes de horarios de tren.
Desde Barcelona se tarda entre 45 minutos y 1 hora según el tráfico. Se toma la autopista A-2 dirección Lleida y se sale en el desvío hacia Montserrat (está muy bien señalizado). La carretera de subida es de montaña, con curvas, pero está en perfecto estado y es totalmente transitable.
Una vez arriba tienes dos opciones de aparcamiento:
- Parking de abajo (Monistrol): más barato, pero desde ahí tienes que coger el cremallera o el funicular aéreo para subir al monasterio. Con niños pequeños puede ser una aventura añadida o un engorro, según el día y el humor de todos.
- Parking de arriba (junto al monasterio): llegas directamente al nivel del monasterio. Es más caro (alrededor de 14€ el día), pero con niños pequeños ahorra mucho tiempo y energía. Mi recomendación clara si vais con peques.
👉 Consejo: el parking de arriba se llena rapidísimo en temporada alta. Si vais en época de más afluencia, salid de casa antes de las 9h para aseguraros plaza.
En transporte público
Si preferís no ir en coche, la opción más popular es combinar tren y cremallera o funicular aéreo. Los trenes de la línea R5 de FGC salen desde la estación de Plaça Espanya en Barcelona. Desde Monistrol de Montserrat podéis subir en el tren cremallera (sale cada hora aproximadamente) o en el funicular aéreo (más espectacular pero más sensible al viento).
Con niños muy pequeños y carrito, el cremallera es más cómodo. El funicular aéreo es una experiencia increíble para niños a partir de 3-4 años, pero las cabinas son pequeñas y no siempre es fácil maniobrar con carrito grande.
Qué ver en Montserrat con niños

La Basílica y la Moreneta
La visita a la Basílica es el centro de cualquier excursión a Montserrat. Dentro se encuentra la imagen de la Virgen de Montserrat, conocida popularmente como la Moreneta, que los niños suelen recordar mucho por su color oscuro y la corona dorada.
La cola para tocar o ver la imagen de cerca puede ser larga. Si vais con niños muy pequeños, valorad si merece la pena hacer la espera o si preferís ver la basílica desde dentro sin subir al camarín. Los niños de 2-3 años aguantan poco en cola sin moverse, así que esto depende mucho del día y de vuestras ganas.
Los miradores
Esto es lo que más impactó a mi hija la primera vez. Y la segunda. Y la tercera.
Los miradores que rodean el monasterio ofrecen unas vistas de vértigo sobre el valle del Llobregat y las formaciones rocosas características de Montserrat. Son accesibles, están bien protegidos con barandillas y el paisaje es tan espectacular que incluso los niños más pequeños se quedan callados mirando. Eso ya es un logro.
El mirador de Sant Joan (accesible a pie o en funicular) y el mirador de la Cruz son especialmente recomendables.
El funicular de Sant Joan
Si vuestros hijos ya tienen cierta edad y les gustan las alturas, el funicular de Sant Joan es una experiencia que vale mucho la pena. Sube en pocos minutos hasta una zona más alta del macizo desde donde hay varias rutas cortas y miradores espectaculares.
Con niños de 2-3 años también es posible, pero valorad si el peque va a disfrutar el trayecto o si se va a poner nervioso. Mi hija la primera vez fue flipada, pero hay niños a los que la inclinación del funicular les da algo de respeto.
El Espai Natural de Montserrat
Si queréis estirar las piernas y hacer algo más que ver el monasterio, el macizo tiene rutas cortas y señalizadas aptas para familias. La ruta de Sant Joan hasta la ermita es la más popular y transitable con niños que ya caminan bien (a partir de 4-5 años sin problema).
Con niños más pequeños, los caminos alrededor del monasterio ya ofrecen suficiente contacto con la naturaleza y los paisajes rocosos sin necesidad de meterse en rutas largas.
L’Escolania
Montserrat alberga una de las escolanías más antiguas de Europa. Si organizáis bien la visita, podéis escuchar cantar a los niños de la escolanía en la basílica. Los horarios varían según la época del año, así que consultad la web oficial antes de ir. Es una experiencia preciosa, especialmente para niños en edad escolar que lo comprenden mejor.

El consejo más importante: evita fines de semana y festivos
Lo digo con todas las letras porque es el error que más he visto cometer a familias que luego salen con cara de agotamiento: Montserrat en fin de semana o festivo es otro mundo. Y no para bien.
Las colas para aparcar, para el funicular, para entrar a la basílica y hasta para comprar agua pueden hacerse eternas. Con niños pequeños, eso es una receta para que la excursión termine mal antes de mediodía.
La alternativa es sencilla: id entre semana, preferiblemente martes o miércoles. El ambiente es completamente diferente: tranquilo, manejable, con espacio para moverte y disfrutar sin prisas. Si podéis ajustar las vacaciones o aprovechar un día libre entre semana, notaréis la diferencia de forma radical.
Si no os queda más remedio que ir en fin de semana, salid de casa muy temprano (antes de las 8:30h) y tened el parking de arriba ya reservado si es posible.
Qué llevar cuando vas a Montserrat con niños
Arriba siempre hace entre 3 y 5 grados menos que en Barcelona. Parece una tontería pero en primavera o otoño puede ser la diferencia entre pasarlo bien o pasarlo tiritando. Esta es mi lista de imprescindibles:
- 🧥 Una capa extra de ropa para los niños aunque abajo haga calor.
- 🎒 Mochila con snacks y agua — la comida en el monasterio es cara y las opciones con niños pequeños son limitadas. Llevar el picnic propio es siempre buena idea.
- 👟 Calzado cómodo y cerrado — el suelo es irregular en muchas zonas y las sandalias no son la mejor opción.
- 🧴 Protección solar — en verano el sol da fuerte en los miradores y no hay mucha sombra.
- 🚗 Reserva de parking — si vais en temporada alta, revisad si el parking de arriba admite reserva previa online.
- 📱 Horarios consultados antes de salir — funiculares, escolanía y basílica tienen sus propios horarios. La web oficial de Montserrat los actualiza regularmente.
Dónde comer en Montserrat con niños
Hay varias opciones en el complejo del monasterio: un restaurante, una cafetería y una zona de autoservicio. La calidad es correcta pero los precios son elevados para lo que es (estás en un lugar de montaña sin competencia, así que es comprensible).
Mi recomendación si vais con niños: llevad vosotros el picnic y usad las mesas y zonas habilitadas para comer al aire libre. Hay espacios con vistas increíbles donde instalarse tranquilamente. Es mucho más agradable, más barato y los niños lo disfrutan más que cualquier restaurante.
Si queréis algo caliente o un capricho, la cafetería tiene opciones rápidas como bocadillos, pasta y menú del día.
Información práctica
- Distancia desde Barcelona: ~55 km, aproximadamente 50-60 minutos en coche.
- Parking arriba (junto al monasterio): ~14€/día. Llega antes de las 9h en temporada alta.
- Funicular de Sant Joan: precio aproximado 14€ ida y vuelta adulto, niños menores de cierta edad gratis o precio reducido. Consultad precios actualizados en la web oficial.
- Tren cremallera desde Monistrol: sale cada hora aproximadamente. Consultad horarios en la web de FGC.
- Web oficial: www.montserratvisita.com
- Mejor época para ir: entre semana, de marzo a junio o de septiembre a noviembre. Evitad agosto y Semana Santa.
¿Vale la pena Montserrat con niños pequeños?
Totalmente. Y lo digo habiendo ido varias veces con mi hija desde que era muy pequeña.
No es el tipo de excursión donde los niños hacen mucho. Es el tipo de excursión donde los niños sienten mucho. El paisaje, la altura, el ambiente del monasterio, el funicular… todo eso se queda grabado de una forma que no siempre se puede explicar del todo.
Inefable, casi.
Si vives en Barcelona o los alrededores y todavía no habéis ido, ponedlo en la agenda para el próximo día entre semana que tengáis libre. No os arrepentiréis.
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